color4_asanEl uso de un color no es independiente ni del lugar, ni del momento histórico, ni de la realidad política, cultural y socioeconómica.

La carga simbólica del color, las asociaciones que genera en nuestra mente o los estímulos sensoriales y psicológicos están ligados a nuestra cultura y tradiciones.

El color genera expectativas. Un cielo azul despierta un estado de ánimo, un bosque verde nos conecta con determinados valores y asociaciones. El color acaba siendo una característica de las cosas. Curioso fue el experimento que se realizó en EEUU poniendo a prueba estas expectativas con unos lápices. Se repartieron, para ser testados, lápices de color amarillo y de color verde, misma mina, misma densidad de grafito. Ante idéntica calidad, la mayoría respondió que el lápiz con barniz amarillo dibujaba mejor. No hay más que buscar “lápiz” en las imágenes de Google para comprobar que la representación de ese objeto se hace en amarillo como si ese color formara parte de su naturaleza.

Un espacio que pretenda crear una identidad integradora con el sujeto, tenderá a emplear una misma gama de colores y jugará con las texturas para generar volúmenes. Buscará la mimetización para desdibujar fronteras y simular lo infinito.

color1_asanPara el sujeto, esta estrategia de integración le supondrá un reto para discernir y reconocer el espacio, un divertido juego de reconfiguración de formas.

Podemos abordar el color científicamente, conscientes de las respuestas sensoriales del sujeto; desde un punto de vista cultural o de identidad corporativa; por gusto estético… pero siempre comunica algo al sujeto que lo experimenta.

El color forma parte de la vida en asan, nos gusta analizar durante el proceso de asesoramiento, qué efectos tendrán unos colores u otros en función de las texturas elegidas, la incidencia de la luz y la combinación con otros materiales y colores contiguos. Es una herramienta expresiva con la que nos encanta trabajar y, como dijo Calvino: “no hay color en este mundo que no tenga la intención de hacer que los hombres se regocijen.”